2 de marzo de 2026

 

La automotriz, que desde el año pasado opera de manera directa en Chile, proyecta duplicar sus ventas en 2026 y planea lanzar cinco nuevos modelos a nivel local durante este año, reforzando su apuesta por la electromovilidad y los SUV.

El mercado automotriz chileno, aunque aún lejos de recuperar los máximos de la última década, comienza a mostrar señales de estabilización. Según la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), 2025 cerró con más de 310.000 vehículos livianos y medianos nuevos vendidos, lo que representa un crecimiento de 2,7% respecto de 2024. “Es el primer eslabón de una fase de recuperación después de varios años de alta volatilidad económica”, señala Diego Mendoza, secretario general del gremio, en entrevista con Forbes Chile.

En ese escenario, una de las marcas asiáticas que se decidió a profundizar su apuesta por el país es Geely. Desde 2024, la automotriz de origen chino opera de manera directa en Chile —sin necesidad de intermediarios—, un movimiento que refleja un mayor compromiso con el mercado local y que ya se está traduciendo en los primeros resultados concretos.

Según explica Martin Xu, gerente general de Geely Chile, la marca superó las 4.053 unidades vendidas en 2025, cifra que excedió las proyecciones iniciales y representó un crecimiento de 136% frente al año anterior. Con ello, alcanzó una participación de mercado de 1,3%, de acuerdo con cifras de la ANAC. “Nuestro foco está en construir una base sólida, fortalecer la red comercial y ofrecer productos tecnológicamente diferenciados, alineados con las demandas del consumidor chileno”, afirma el ejecutivo.

Electrificación y portafolio

Más allá del volumen, 2025 también marcó un punto de inflexión en términos de portafolio. Uno de los hitos fue el lanzamiento del Geely EX5, el primer modelo 100% eléctrico de la marca en Chile. “Basado en la plataforma eléctrica GEA, ofrece autonomía urbana y carga rápida. Nuestro objetivo es hacer de la electromovilidad una realidad accesible, no un nicho premium”, explica Xu.

En paralelo, el SUV Coolray se consolidó como el principal motor comercial de la marca, concentrando hoy el 65% de sus ventas locales. A ello se suma el desempeño de otros modelos como Okavango y Starray, que han contribuido a diversificar la oferta. De hecho, Geely ya alcanza cerca de 2,7% de participación en el segmento SUV, uno de los más competitivos del mercado chileno.

Para Xu, este desempeño responde a un cambio estructural en el consumidor local. “Hoy el comprador chileno está más informado, es digital y exigente. Valora la tecnología, la seguridad, el diseño funcional y la eficiencia. Los segmentos de SUV compactos y vehículos electrificados están creciendo con fuerza, y esa evolución se alinea directamente con nuestra propuesta de valor”, sostiene.

Expansión comercial

De cara a 2026, la compañía busca acelerar aún más. Geely proyecta duplicar su participación de mercado, superar las 8.000 unidades vendidas y lanzar cinco nuevos modelos en Chile, que se sumarán a los siete actualmente disponibles. La nueva oferta incluirá alternativas híbridas y 100% eléctricas.
Actualmente, la marca cuenta con más de 40 puntos de venta y posventa a lo largo del país, con la meta de superar los 45 durante 2026. En paralelo, avanza en la transición desde el tradicional modelo 3S (ventas, servicio y repuestos, por sus nombres en inglés) hacia un formato 4S, que incorpora salas de exhibición con experiencia de marca y herramientas digitales para servicios y garantías. “Nuestro objetivo es posicionarnos entre las diez principales automotrices de Chile”, afirma Xu

El ejecutivo reconoce, sin embargo, que uno de los mayores desafíos es la intensa guerra de precios que enfrenta la industria, impulsada por marcas que aún comercializan vehículos con tecnologías previas a la norma Euro 6c. Frente a ello, Geely descarta competir vía descuentos agresivos. “Nuestra apuesta está en el valor del producto”, señala, adelantando que el ticket promedio —hoy entre $ 17 y $ 18 millones— podría incluso aumentar en 2026.

Una oportunidad sectorial

Desde una mirada más amplia, Luis Gutiérrez, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), subraya que el mercado automotriz chileno es hoy uno de los más competitivos de la región, con cerca de 70 marcas operando. “Chile ya no está en la etapa de masificación del primer auto. El crecimiento relevante no está en vender más vehículos, sino en vender mejores autos: más seguros, más conectados y, sobre todo, más limpios”, afirma el investigador del Centro de Transición Energética UAI.

En ese contexto, destaca el rol que han adquirido las marcas chinas. “Cuatro de cada diez autos nuevos que circulan hoy en Santiago son de origen chino. Dejaron de ser solo una alternativa económica para transformarse en protagonistas, con una relación precio-tecnología muy competitiva y estándares de seguridad internacional”, señala.

Desde la ANAC, Diego Mendoza coincide en que el gran desafío del sector es acelerar la renovación del parque vehicular. Los autos nuevos vendidos en 2025 son, en promedio, 9,2% más eficientes que los de la última década, lo que ha permitido evitar al menos 185.000 toneladas de CO2 desde 2024. “Ese impacto se multiplica si logramos retirar más rápido los vehículos más antiguos y contaminantes”, afirma.
El segundo reto, agrega, es acompañar el avance de la electromovilidad con infraestructura de carga, marcos regulatorios claros e incentivos que permitan que la transición llegue también a regiones y a los segmentos medios. “No puede ser una transformación solo para grandes flotas o altos ingresos”, subraya.
En ese escenario, el crecimiento proyectado de Geely en Chile aparece estrechamente ligado a un entorno económico más favorable. “Las perspectivas para 2026 son mejores que las de 2025, con mayor estabilidad sociopolítica, fortalecimiento del peso chileno y un aumento de la inversión extranjera”, concluye Xu.